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Laguna Icalma en Invierno y en Kayak
Texto: Juan Federico Zuazo F.
Fotografía: Dante Ratto  Nuestro viaje hacia tierras pehuenches comenzaría
un lluvioso día en la ciudad de Temuco, unos 700 km. al
sur de la capital. Desde aquí comenzaríamos a internarnos
en un mundo completamente desconocido para nosotros, por lo que
comprender
aspectos geográficos y etno-culturales serían de
gran utilidad para interpretar lo que viviríamos.
Los Pehuenches La comunidad Pehuenche, habitantes cordilleranos desde tiempos
prehispánicos, conformaban comunidades que se desplazaban
a pie por el sector cordillerano. Para subsistir se dedicaban en
sus caminatas cotidianas a la caza y a la recolección, siendo
dirigidas principalmente al guanaco y al piñón.
Con el arribo de los españoles a territorio Pehuenche,
comienza a transformarse radicalmente el estilo de vida de estos
indígenas, ya que con la aparición de los hombres
blancos o "huincas" y su cultura, no sólo implicó violentos
choques militares, sino que el comienzo del fin de una vida autónoma
y la paulatina transformación a una posición de subordinación
respecto de la cultura global occidental. Con el advenimiento de
la vida en reducciones, los Pehuenches ponen fin a su vida semi-nómade,
ya que ven reducidas sus áreas de caza y recolección,
y por otro lado se gatilla la incorporación definitiva de
un uso del suelo distinto y extraño para ellos: la agricultura,
actividad que con el transcurso del tiempo llegará a ser
permanente en el sistema productivo Pehuenche.
El Viaje Subiendo por el camino
a Melipeuco ingresaríamos en un
zona con gran tradición maderera, donde el bosque nativo
se presenta de diferentes formas y colores. Gigantescos bosques
de coigües, ñirres, lengas y en las alturas la magnífica
araucaria, se transformarían en éste recorrido.
Llovía torrencialmente al comienzo, por lo que la visibilidad
estaba complicada. Repentinamente todo cambió y ante nuestros
sorprendidos ojos un nuevo paisaje se formaba. Un esplendoroso
sol sobre un nevado bosque de araucarias nos esperaba. Estábamos
ya a casi 1500 metros de altura. La huella ya casi desaparecía
en la profundidad de la nieve. Dante, hábil conductor y
experimentado kayakista amante de la naturaleza, en su Toyota
4x4 logró atravesar lo que pensábamos sería
el fin de nuestro viaje. Pero un mar blanco de nieve, cuya profundidad
media era de al menos 1 metro nos detendría definitivamente
de nuestro destino… una localidad indígena ribereña
a la Laguna Icalma. Sabíamos que nuestra incursión
sería difícil en esta época del año
pero íbamos preparados.
Bajamos los esquís de randonée, con los que
podríamos
desplazarnos libremente fuera del camino, organizamos nuestro equipo,
preparamos los GPS y comenzamos a trasladar con los arneses
nuestros kayaks de mar. Nos sentimos por un momento como
los perros siberianos que trasladan los trineos en la nieve.
Al
internarnos en el bosque, un paisaje solo comprensible por los
que ahí estábamos nos maravillaba. Comenzaban
a aparecer en la nieve las primeras huellas de animales que nos
indicaban
que estábamos acercándonos... algunas construcciones
pehuenches, construidas de tablones y muy posiblemente usadas
como refugios o corrales, estaban casi totalmente cubiertas por
la nieve. Grandes tormentas de nieve azotan esta zona, donde el
invierno es uno de los más crudos. Afortunadamente para
nosotros el clima y el sol nos acompañaban... pero
no llegábamos.
Finalmente llegamos al lago. Preparamos todo, equipamos los kayaks
de mar y comenzamos a remar maravillados constantemente por las
distintas vistas que teníamos alrededor nuestro. Densos
bosques que llegaban hasta el agua, completamente nevados, pequeñas
islas con araucarias, el color del agua, enormes troncos en las
orillas, coloridos pájaros, pero nuevamente algo cambiaría.
Repentinamente comenzamos a percibir un cambio en la intensidad
del viento. En
unos minutos todo cambió. Pero estábamos preparados.
Comenzó a cerrarse, el cielo estaba oscuro. La tormenta
de nieve estaba encima nuestro. Lo poco que podíamos
ver era sencillamente espectacular... el frío
pasaría... pero lo vivido jamás lo olvidaremos.
Recomendaciones
Generalmente estos viajes se ven muy entretenidos y quizá para
algunos, algunas medidas pudieran ser exageradas. Pero cuando las
cosas no salen como estaban planificadas... ya no valen los
arrepentimientos. Contar con la experiencia apropiada para planificar
la ruta y un plan de contingencia, utilizar el equipo apropiado
para el viaje... y revisarlo, pero principalmente estar
conscientes que el clima es el que decide desde un principio el éxito
o fracaso de cualquier viaje.
La vestimenta adecuada para estas
condiciones en que el clima puede cambiar violentamente se basa
en tejidos
de polipropileno (si se moja se mantiene tibia, y por lo demás
seca muy rápido), chaquetas impermeables con costuras selladas,
kayaks con compartimentos estancos y herméticos (donde trasladamos
nuestra comida, equipo campamento, ropa), equipos de orientación
(mapas, brújulas y GPS), equipos de comunicación
radial y un muy buen botiquín, entre otras, son tan importantes
como dejar con personal calificado y de confianza el detalle del
viaje. Datos
- Vestimenta técnica: Helly-Hansen y Luggage.
- Kayaks de mar
alemanes Prijon (singles y dobles, con timón).
- Equipos de
comunicación ICOM y GPS Garmin 315XL.
- Carpas: Doite Himalaya – Explorer
y Tatonka cocinillas MSR XGK.
- Equipamento especial KWK Kaweshkar.
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